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Causas de los aspectos negativos del control social informal durante el confinamiento por covid-19 en España desde el 14 de Marzo al 26 de abril del 2020





Máster en problemas sociales
Causas de los aspectos negativos del control social informal durante el confinamiento por covid-19 en España desde el 14 de Marzo al 26 de abril del 2020
¿Por qué se han producido ataques contra miembros de la comunidad que han salido del confinamiento por razones justificadas por la ley?

Paradigmas Teóricos De Los Problemas Sociales: De Merton A Nuestros Días
Celia R.M.
Nota: 8,5/10



Índice
1.    INTRODUCCIÓN……………………………………………………….Pág. 3-4
2.    CONTEXTO……………………………………………………………..Pág. 5-8
3.    MARCO TEÓRICO……………………………………………………..Pág. 9-19
4.    OBJETIVO DEL PROYECTO…………………………………………Pág. 20-22
4.1.        Hipótesis de partida…………………………………………..Pág. 20-21
4.2.        Objetivos concretos…………………………………………..Pág. 21-22
5.    METODOLOGÍA………………………………………………………..Pág. 23-24
6.    ANÁLISIS Y SUS TÉCNICAS…………………………………………Pág. 25-26
7.    CONCLUSIONES……………………………………………………….Pág. 27-28
8.    BIBLIOGRAFÍA…………………………………………………………Pág. 29-31




1.    INTRODUCCIÓN
El objetivo del presente estudio es analizar las causas que favorecen la aparición de los efectos negativos del control informal en el contexto del confinamiento en España por el covid-19, con el fin de analizarlos y corregirlos, para evitar situaciones similares en el futuro a partir de la creación de proyectos o medidas.
La investigación partirá de dos enfoques que se complementan: Por una parte, del enfoque positivista al partir de teorías previamente seleccionadas de las cuales se extraen, de forma hipotético-deductiva, hipótesis que se desea contrastar en la investigación para confirmarlas o desecharlas. Por otra parte, se utiliza el enfoque Racionalista-Deductivo al universalizar una serie de acciones humanas en un determinado contexto, es decir, unas leyes de actuación. Además, la teoría se encuentra dentro de un marco de investigación relacionado directamente o del cual se desprende el tema investigado. Se aceptan los valores del investigador, del contexto particular en la que se realiza y de las teorías que la fundamentan,… pues tienen importancia y determinan los resultados.
En general, la investigación se encuentra dentro del paradigma sociológico explicativo. Éste, se combina con el paradigma del consenso, el paradigma del libre albedrio dentro del cual se conforma la teoría de la disuasión, el paradigma del conflicto social muy brevemente y el paradigma científico, el cual, junto con el de los hechos sociales, vertebran en gran parte el trabajo, bajo las teorías de la tensión de Agnew, del autocontrol, de la contención de Reckless y de la neutralización. Enfatizando, finalmente, con la teoría funcional-estructural y el estudio del control social.
Por tanto, del objetivo principal se desprenden objetivos secundarios que pretenden explicar las diversas causas que suscitan la excesiva agresividad en el castigo informal realizado por la propia comunidad.
Por su parte, las hipótesis que contestan los objetivos de manera lógica y a partir de los conocimientos previos se deben contrastar con el estudio de la realidad, a partir de técnicas cualitativas y cuantitativas, así como de fuentes primarias en el primer caso y secundarias en el segundo, pues se trata de una situación novedosa que requiere del estudio inmediato, sobre todo en lo referente a interpretaciones (carácter subjetivo), pero que, al mismo tiempo, puede basarse en datos y estadísticas creadas por organismos e instituciones estatales o, incluso, extrapolarse de otras situaciones pretéritas similares.
Una vez conocidas las causas, se pueden desarrollar medias o planes de acción para reducir los aspectos negativos del control social informal y enfatizar aquellos que son positivos, ya que no hay certeza de que no existan nuevas pandemias o un retroceso en la extinción de la misma, en este punto es interesante hablar del paradigma del conflicto.
Antes de comenzar, cabe señalar que la investigación tiene una gran complejidad en cuanto a la búsqueda de datos, pues todos aquellos que no son extrapolables deberán ser construidos como fuente primaria, lo que implica un coste de recursos bastante alto, añadiendo a ello que las estadísticas oficiales que pueden ofrecer las distintas instituciones gubernamentales tardan en publicarse, pues suelen poseer una elevada muestra  y aunque este factor le añade precisión, también es costoso en tiempo. Teniendo en cuenta dicha realidad, el diseño de la investigación presente deberá elaborarse con tiempo e incluso más adelante y los resultados tardarán en presentarse.
Las fuentes de las que se ha servido como base teórica para el presente proyecto, son las dos siguientes:
-      GARRIDO.V, STANGELAND.P, REDONDO.S (1998). Principios de criminología. Ed. Tirant lo Blanch, Valencia
-      GONZALEZ RODRIGUEZ.M. (2010), El control social desde la criminología. Ed. Feijóo, Cuba.



2.    CONTEXTO
Durante la pandemia, desde un nivel macro, se han observado una gran multitud de fenómenos sociales producto de los cambios que han ido sucediéndose con la llegada de la emergencia sanitaria a España, entrando en acción la anomia, con inseguridades e incertidumbres, así como reajustes entre las libertades anteriores y las nuevas necesidades[1].
El confinamiento ha aumentado la tensión en la población, sobre todo en aquellos barrios más humildes donde los hogares son de escasos metros cuadrados y cohabitan en ellas familias numerosas, como es el caso de Vallecas, el cual se puede extrapolar a otras zonas barriales de diversas ciudades españolas:
[…] Pero el problema es más profundo que este en el distrito de Puente de Vallecas. <<En la zona del casco histórico del Puente hay muchas viviendas masificadas con familias enteras viviendo en habitaciones>>, explica Jorge Nacarino, portavoz de la asociación de vecinos de Puente de Vallecas, que recuerda también que el distrito <<duplica a muchos en población>> aunque las cifras muestran que la densidad no es tan elevada. (Durán.F.L, 2020)
La aplicación de la teoría de la tensión explica como éstas favorecen la acción de delinquir, en este caso, saltándose el aislamiento, ya que la nueva normativa ha creado nuevos delincuentes. Para evitar que, a pesar de estas situaciones de tensión, la población evite el confinamiento se utiliza el control formal e informal.
[…] las posiciones del profesor De La Cruz Ochoa, quien explicita varios criterios de definición del término Control Social; en su enunciación simple lo concibe como <<el conjunto de instituciones, estrategias y sanciones sociales>> destinadas a disciplinar al individuo y, en un segundo enfoque, valora también el Control Social como <<la capacidad de la sociedad>> de autorregularse a partir de pautas universalmente aceptadas (González Rodríguez. M, 2010, p.p.33)
Así es cierto que se debe diferenciar entre control social formal e informal, ya que, lo que les interesa a los criminólogos es mas el control formal, mientras que, el control informal queda apartado de la ciencia criminológica y centrado en un nivel sociológico.
Respecto al control formal, ésta se encuentra delimitado por la ley, que especifica las medidas que se pueden utilizar para aclarar un hecho delictivo y las sanciones que se pueden aplicar a los delincuentes[2]. Por su parte, el control informal también está parcialmente acotado por la ley, pues no se permiten insultos, discriminaciones sociales o actos de “auto-justicia”. Sin embargo, el control sutil y diario encuentra muchas menos restricciones formales, éste está compuesto por el cotilleo, la sonrisa burlona o el miedo a perder una amistad o un trabajo, hechos que  influyen decisivamente en el comportamiento humano, pudiendo inhibir ciertos delitos del mismo modo que en ciertas ocasiones pueden también instigarlos.
 Puede afirmarse que el control informal es mucho más efectivo y eficaz contra la delincuencia que el formal, y que sin la existencia de personas motivadas o interesadas en que se cumplan las leyes, la policía y los tribunales poco podrían hacer. De hecho, el control informal es un excelente elemento de prevención de la delincuencia (Garrido.V, Stangeland. P, Redondo.S, 1998:74).
Cuando el control informal no es suficiente, se pasa al control formal, en el caso que nos acontece se hablaría de multas como las que se presentan en la siguiente tabla.
Tabla 1: Los Criterios de graduación de las propuestas de sanción
HECHOS
CIRCUNSTANCIAS
PROPUESTAS DE SANCION
01
Desplazamiento no autorizado
Sin circunstancias concurrentes
601€
02
Actitud inapropiada del infractor
Menosprecio
2.000€
03
Intimidación, cuando no constituya infracción penal
3.000€
04
Violencia o amenaza, cuando no constituyan infracción penal
10.400€
05
Persistencia referida a restricciones a la libre circulación
Propuesta de sanción sometida a variabilidad en razón de la persistencia
1.200€
06
Persistencia referida a realización de actividades no permitidas en establecimientos comerciales o industriales
Propuesta de sanción sometida a variabilidad en razón de la persistencia
2.000€
07
Presencia de Menores, personas con discapacidad o en situaciones de vulnerabilidad, en especial en el vehículo sin causa justificada

1.500€
08
Desplazamiento no autorizado
En compañía, número de personas.
1.500€
09
Desplazamiento no autorizado hacia segunda residencia

1.500€
10
No identificación inicial debido a dificultades propiciadas dolosamente por la persona infractora

700€
11
Actuación deliberada del infractor para evitar o dificultar su identificación

1.500€
12
Organización o participación en actividades en común, festejos, celebraciones, etc.
Nivel de Riesgo elevado, en virtud del numero, circunstancias y proximidad
10.400€

Fuente: Recuperado de <<La "guía orientativa" del Ministerio del Interior para las multas por saltarse el confinamiento: de 601 euros a 10.400>> de Arias Borque, J. 16 de abril del 2020. LibertadDigital. Recuperado de: https://www.libertaddigital.com/espana/2020-04-16/estado-de-alarma-coronavirus-guia-ministerio-interior-saltarse-confinamiento-delegaciones-gobierno-1276656016/

 

De hecho, el miedo al sistema punitivo a nivel de control social formal es uno de los factores más importantes en la autocontención:

El mecanismo disuasorio basado en el miedo al castigo se estructura como la punta de lanza que provoca la abstención de delinquir en los sujetos potencialmente comisores. Por tal razón en el enfoque preventivo general la pena posee la finalidad externa de conminar a la generalidad poblacional para evitar la comisión de delitos, desde esta óptica la pena y el Derecho Penal sirven al Control Social a través de la advertencia (conminación) destinada a que los miembros de la sociedad se abstengan de violar la Ley Penal; la prevención general funciona como una especie de <<escarmiento en cabeza ajena>> (González Rodríguez. M, 2010, p.p.48)
No obstante, a nivel micro, en la situación en la que nos encontramos resultan interesantes otros tipos de tensiones que nos alejan de delinquir estas normas, a saber: por un lado el miedo a las multas, como bien indica la cita anterior, y lo que significa para cada individuo sobre todo en el aspecto socio-espaciales; y, por otro lado, a las críticas de la comunidad y al menosprecio social que formaría el control informal. Asimismo, habría que añadir otro tipo de miedo, que es el pánico al contagio que puede conllevar al propio fallecimiento o al de familiares y amigos con los que se convive, así como el miedo a sufrir efectos adversos en el futuro en caso de ser asintomático, entre otras cuestiones.
Esta última tensión, el miedo al contagio, no se encontraba en situaciones de control informal pasadas como en el franquismo[3] sino que es producto de una situación única de manera global en la que se observa de forma directa una relación no siempre dada, entre el control social  y la  protección social.


3.    MARCO TEÓRICO
La sociología es una ciencia pluriparadigmática que descansa sobre el eje consenso-conflicto e interacción individual-normativa social, lo cual hace compleja la elección de un paradigma, pues más bien un hecho social como el que se va a estudiar se relaciona con otras ciencias y paradigmas que complejizan pero precisan el estudio del objeto. En este sentido, hay que tener en cuenta que el concepto de control social informal es muy amplio y se utiliza de forma más precisa en la criminología que en psicología social, sociología o antropología. Además, las causas que convergen en este problema tienen motivaciones que deben ser analizadas, por tanto, se trataran diversos paradigmas que responden a preguntas que concretan, recogen y precisan el estudio.
El primer paradigma interesante es el del consenso que nos resuelve la duda de por qué existen las leyes. Pues, según este paradigma, las leyes son la expresión del acuerdo existente entre los ciudadanos en relación con el bien común un análisis convincente en este contexto en el que las leyes intentan frenar una pandemia que afecta a toda la sociedad en su conjunto.  El concepto de contrato social fue muy importante para la Teoría Clásica (ilustración) cuyas ideas se expresaron más adelante a partir de Cesare Beecaria y Jeremy Bentham (Garrido.V, Stangeland. P, Redondo.S, 1998).
Las principales ideas de Beecaria son (Garrido.V, Stangeland. P, Redondo.S, 1998):
a)   El contrato social y la necesidad del castigar: las leyes son forma en que los hombres se unieron en sociedad, sacrificando una parte de su libertad individual en pro de la seguridad común[4].Las penas constituyen los motivos sensibles necesarios contra aquellos que infringen las leyes[5].
b)   La gravedad de los delitos: los atroces que atentan contra la seguridad de la vida y los delitos menores. Añadir que la proporcionalidad entre delitos y penas debe ser superior al bien que nace del delito y coherente con la propia naturaleza de éste. Además, cuanto más próxima al delito cometido sea la pena, más justa y útil será.
c)   El estudio científico de los delitos dice que la sociedad debería estudiar las fuentes de los delitos, antes de aplicar penas y utilizar los medios necesarios para prevenirlos. Ya que el fin de las penas es impedir que se ocasionen nuevos males a los ciudadanos y retraer a los demás de cometer otros iguales.
d)   Prevenir el delito mediante recompensas de su contrario: control social y no sobre la delincuencia y sus causas.
Por su parte, Jeremy Bentham introduce los principios de la moral y la legislación de los cuales, los más acordes e interesantes en esta cuestión son (Garrido.V, Stangeland. P, Redondo.S, 1998):
a)   El principio de utilidad: se aprueban o desaprueban las acciones según que tiendan al logro de la felicidad o a la prevención de la infelicidad. El interés común no es otra cosa que la suma de los intereses individuales.
b)   Fuentes de dolor y de placer, es decir, los castigos y premios (control social): pueden ser administrados físicamente, moral o popularmente (por parte de los otros), la religiosa y la política.
c)   Finalidad de las leyes: prevenir el daño que puede infligirse un individuo o a una comunidad, compensándolo mediante la pena para prevenir otros delitos iguales, para que cometa uno menos dañino y prevenirlo del modo más barato posible.
Una vez sabemos para que existen las leyes o cual es su utilidad dentro del paradigma del consenso, se puede pasar al paradigma del conflicto social, con tal de entender el concepto de delito. Si se analiza la rae, se encuentran varias acepciones en cuanto al concepto de delito[6] que evidencian este hecho: “1. m. Culpa, quebrantamiento de la ley. 2. m. Acción o cosa reprobable. Comer tanto es un delito. Es un delito gastar tanto en un traje. 3. m. Der. Acción u omisión voluntaria o imprudente penada por la ley.” Este concepto etiqueta a los individuos que se saltan las nuevas leyes como delincuentes, los cuales suelen ser los individuos más débiles de la sociedad por su fragilidad social y los bajos o mediocres recursos de supervivencia[7]. El objetivo principal de este paradigma es analizar los mecanismos sociales y simbólicos mediante los cuales ciertas conductas son definidas como delictivas y ciertos individuos como delincuentes. La propuesta aplicada fundamental recae en la necesidad de erradicar, mediante reformas sociales, económicas y legales, los mecanismos creadores de la delincuencia[8].
El siguiente paradigma es el del “libre albedrio” pues es la base de la praxis de las políticas criminales de todos los países, ya que el objetivo básico del análisis será la indagación de los modos más efectivos para disuadir a los ciudadanos de la delincuencia y su dimensión aplicada fundamental, el establecimiento de penas para aquellos que infrinjan la ley[9]. Dentro de este paradigma encontramos la teoría de la disuasión, que se entiende como la habituación y automatización a través de una serie de comportamientos que se encuentran dentro de la legalidad normativa. Para ello se puede utilizar la prevención especial o individual con la intención de la incapacitación de cometer de nuevo el acto al estar en la cárcel, maduración de la persona con lo que se le van las ganas y mejoras que son las terapias etc. o bien, la prevención general, que se muestra como el  impacto disuasorio esperado del sistema penal en otros potenciales delincuentes. Asimismo, habría que tener en cuenta la importancia de la formación normativa como prevención general positiva, cuya función se realiza a  partir de las normas proyectadas en medios de comunicación[10] , que son asumidas por los sujetos; de esta forma,  el castigo penal puede conseguir a largo plazo educar a la población en la consideración de determinados comportamientos como delictivos. Finalmente, la prevención general negativa, que incluye los parámetros de certeza, prontitud y dureza.
En síntesis, el paradigma del consenso da el valor a las normas como factores necesarios para la convivencia, mientras que el paradigma del conflicto social enfatiza en el etiquetaje de “delincuente” a aquel que efectivamente, no cumple ese consenso social. Y el paradigma del libre albedrio crea el contexto de elaboración de las leyes y el control social.
Finalmente el paradigma científico nos indica que existen una serie de factores individuales y sociales o contextuales que generan la aparición de la conducta delictiva. Este último paradigma se encuentra en el grupo teórico de las influencias sociales y como factor explicativo principal de la tensión-reacción.
Emile Durkheim (finales del siglo XIX) en lo que respecta al estudio sociológico de los fenómenos de desviación y control social inicia en la escuela funcionalista resalta el concepto de anomia en el que los individuos experimentarían una fuerte presión y comportamientos contradictorios[11]. Además tiene en cuenta que los individuos, a pesar de ser independientes del grupo (seria un estudio de nivel micro), se someten a los comportamientos del grupo.
La idea originaria de anomia deriva también de los postulados de la Escuela de Chicago y de su constatación del desorden social. Sin embargo, se cuestionó la interpretación de la delincuencia como una mera falta de orden y más bien se vino a considerar se trataba de manifestaciones normales de ciertos sectores de la comunidad como reacción ante determinados problemas sociales. Además, se propugno que la delincuencia serviría también, paradójicamente, para mantener el orden y la cohesión social. En lo que respecta al presente estudio, muchas críticas sociales que han resonado por las redes y fuera de ellas contra aquellos grupos o individuos que se saltaban el aislamiento favorecen la autoafirmación de aquellos que si  cumplen las normas y el castigo social a aquellos que no, generando una cohesión social dentro del orden establecido.
Tanto para Durkheim como para Merton (Garrido.V, Stangeland. P, Redondo.S, 1998), la anomia surge de la discrepancia que existe entre las necesidades del hombre y los medios que ofrece la sociedad concreta para satisfacerlas. Merton redefinió el concepto de anomia teniendo en cuenta los avances vertiginosos de las sociedades modernas, así el cambio rápido de valores  sociales como es la distancia de seguridad para evitar contagios, la reducción de los tiempos de salidas y primar el bienestar común al individual son cambios rápidos de valores sociales, sin que apenas exista tiempo suficiente para interiorizarlos con lo que han creado, al inicio de cuarentena, una serie de fenómenos, como los casos de histeria colectiva en la compra de alimentos. Sin embargo, la adaptación se ha llegado a conseguir con lo que no hay una falta de valores o de orden social, no obstante, si que se ha creado, en algunos grupos sociales, ciertas discrepancias entre medios y fines que crea, a nivel individual, una disconformidad que origina tensión y sentimientos de incomodidad y rebeldía que pueden conducirles a optar por la delincuencia como una solución (saltarse el aislamiento).
Según Merton (Garrido.V, Stangeland. P, Redondo.S, 1998), el malestar del sujeto dentro de la comunidad tiene su máxima expresión entre las personas con menos recursos, un ejemplo de ello es el caso de Vallecas ya comentado con anterioridad en el apartado de contexto.
La teoría de la tensión de Agnew, que a diferencia de Merton si que identifica tres fuentes de tensión en los individuos, resulta interesante.
a)   la imposibilidad de alcanzar los objetivos sociales positivos, como podría ser el hecho de moverse con libertad en la propia ciudad.
b)   La privación de aquellas gratificaciones que un individuo ya posee o que espera poseer, por ejemplo, el derecho de reunión o de movimiento.
c)   El sometimiento a situaciones negativas o aversivas de las cuales no puede escapar como pueden ser los casos de problemas en el hogar con los miembros con lo que se convive, el miedo al contagio, etc.
d)   La aglomeración y la falta de espacio, como ocurre en los hogares de escasos metros cuadrados constituidos por familias numerosas.
Estas cuatro fuentes de tensión pueden acabar produciendo una conducta delictiva cuando crean en el individuo emociones negativas como disgusto, depresión, miedo e ira. Pues una forma de escapar de estas emociones es delinquir (saltarse el confinamiento) con tal de poder respirar fuera de casa, utilizando la innovación si es preciso; de esta manera se alivia la tensión aunque sea coyunturalmente.
Si analizamos la capacidad del individuo, ya a nivel micro, de soportar la tensión, estaríamos hablando de la teoría del auto-control de Hirschi y Gottfredson. Esta teoría se basa en que el comportamiento delictivo produce gratificación inmediata de los propios deseos sin apenas esfuerzo, aunque entrañe actividades arriesgadas y produzca escasos beneficios a largo plazo. Las personas con un bajo auto-control tienden a buscar recompensas inmediatas, de fácil obtención, son egocéntricos e insensibles. Esta teoría generaliza excesivamente la personalidad de aquellos que cometen infracciones sin tener en cuenta el esfuerzo que realizan para soportar dicha tensión.
Las teorías del control social de Hirschi, del aprendizaje social de Akers y de la tensión de Agnew comparten el elemento en común de explicar la delincuencia a partir de las relaciones que tienen los individuos con su entorno próximo. Sin embargo Agnew establece dos diferencias fundamentales entre la teoría general de la tensión y las teorías del aprendizaje y control social: la primer diferencia reside en el tipo de relaciones sociales que se enfatizan como génesis de la delincuencia y la segunda en la motivación que se atribuye a los individuos para delinquir o no hacerlo, destacando las relaciones positivas que vinculan al individuo con la sociedad y le disuaden de la delincuencia.
Algunos autores de las teorías de control adujeron que en ellas se intentaba responder a una pregunta opuesta a la que se hacían la mayoría de las teorías criminológicas. Ya que, mientras que la mayor parte de estas se plantarían el porqué algunos sujetos se convierten en delincuentes, las teorías de control pretenderían conocer cuáles son los mecanismos que hacen que la inmensa mayoría de los ciudadanos no cometan delitos. Sin embargo, en la actualidad se considera que esta distinción es poco relevante ya que según ha puesto de relieve Akers, la conducta delictiva y su opuesto, la conducta conforme a las normas, son en definitiva, las dos caras de la misma moneda, y la pregunta sobre una de ellas lleva implícita la pregunta acerca de la otra.
Entre los antecedentes próximos a las toarías del control se encuentran las formulaciones criminológicas de Albert J.Reiss y de Ivan E. Nye (Garrido.V, Stangeland. P, Redondo.S, 1998) a partir de un estudio sobre jóvenes delincuentes, atribuyo a la etiología de la delincuencia al fracaso de dos tipos de controles: los personales o internalizados y los sociales o externos. 
Dentro de las teorías más importantes, se encuentra la teoría de la contención de Reckless que afirma que los factores que explican la delincuencia son de dos tipos: las presiones que incitan a los individuos a la conducta delictiva y los controles que los retraen de ella. En el grupo de factores que propician la conducta delictiva se hallan, en primer lugar, las presiones ambientales derivadas de las situaciones de pobreza, de conflicto y de represión social. En segundo elemento que favorece la conducta delictiva son los impulsos del propio individuo, entre ellos sus frustraciones, sus enfados, sus rebeldías, su hostilidad… De estos dos puntos se desprende un grupo de factores que contienen a las personas y que comprenden los controles internos de los propios individuos y los controles externos de apoyo social, entre los cuales se encuentran una moral consistente y que las instituciones sociales refuercen las normas, actitudes y objetivos que han interiorizado o que posean un nivel razonable de expectativas sociales. Si se da una conjunción adecuada de ambos tipos de controles, internos y externos, los individuos tendrían una mejor protección contra la delincuencia.  No obstante, la principal dificultad de la teoría de la contención reside en que, auqnue detalla una serie de factores que seguramente previenen la conducta delictiva (diversos tipos de controles), no explica por qué unas personas poseen o adquieren estos controles y otras no.
Dentro de la teoría de la neutralización y la deriva de Sykes y Matza (Garrido.V, Stangeland. P, Redondo.S, 1998) tiene gran importancia las técnicas de neutralización, es decir, estrategias que se utilizan para justificar la conducta y que en los casos de no obedecer a las leyes del estado de alarma se han dado, como son la:
a)   Negación de la responsabilidad afirmando la imposibilidad de realizar una conducta mejor
b)   Negación del delito
c)   Condona/rechazo de aquellos que condenan la acción
d)   Defensa de la necesidad de conducta
e)   Defensa de un valor
f)    Argumento de “todo el mundo lo hace”
g)   Argumento de “tenía derecho a hacerlo”
Ya se conocen las causas a nivel micro y macro que pueden motivar el delito o la falta a ese pacto social llamado ley según el paradigma del consenso, todas ellas relacionadas con la tensión producida por el contexto y la falta de auto-control y/o interiorización de valores y normas (en un nivel mico). Estos factores de tensión no son eliminados sino que son frenados mediante el control social formal e informal.
Para Parsons, y de acuerdo con la teoría funcional-estructural, tanto la socialización como el control social son procesos claves para la reproducción del sistema. La socialización como mecanismo para la transferencia de las normas y valores; y el control social como apoyo a ellas a través de la aplicación de sanciones positivas y negativas dependiendo si cumplen o no las expectativas sociales. Es decir, existe una necesidad social de orden de la sociedad en la búsqueda de un orden.
Como control formal se entiende aquel que es ejercido por aquellas personas que tienen encomendada la vigilancia, la seguridad o el control como actividades profesionales. En esta categoría se incluyen los vigilantes, policías, funcionarios, etc.
Por control social informal se entiende aquel que es realizado por cualquier persona que actúa en un momento dado contra la delincuencia sin que el control del delito sea su actividad profesional (una risita o chismes). En este último caso se encontrarían los vecinos de un barrio, capaces de inhibir o disuadir de que se realicen actos delictivos, ya sea por su interés personal, por el interés de la colectividad o por motivos altruistas. Un ejemplo de ello son las denuncias por violación del confinamiento que recibieron las autoridades. (Garrido.V, Stangeland. P, Redondo.S, 1998)
En concreto, en Barcelona la Guardia Urbana recibió sólo este martes un total de 1.865 llamadas por problemas de convivencia vecinal. Esto se explica por <<la situación de confinamiento>> porque la gente está en sus casas, según ha señalado en rueda de prensa, el teniente de alcalde de Prevención y Seguridad del Ayuntamiento de Barcelona, Albert Batlle (LaSexta, Barcelona registra 1.865 denuncias vecinales en un solo día por el estado de alerta, 2020)
Los controles formales o informales no actúan independientemente en la comunidad social, sino que unos y otros tienden a solaparse. En muchas situaciones conflictivas la denuncia a la policía, como se muestra en el ejemplo anterior, es en realidad el último recurso utilizado por los ciudadanos cuando ya han fracasado los intentos de arreglar sus conflictos de una forma personal.
Un ejemplo sobre el funcionamiento del control social informal en el mundo rural ha sido documentado por un antropólogo social británico, Pitt-Rivers (1989)[12], quien estudio durante los años 50 el fenómeno del “cotilleo” como mecanismo de control en el pueblo gaditano de Grazalema. Este fenómeno es una de las formas las eficaces de control y consiste en emitir juicios de valor, sobre el comportamiento de alguien ausente pero conocido, con un grupo reducido de gente. Estos grupos de “cotilleo” interpretan las normas sociales y califican a los otros según sus criterios. Uno de los pocos recursos de defensa con que cuenta el individuo que ha sido objetivo de estas críticas, es incluirse a su vez en otros grupos donde pueda también emitir juicios sobre los demás. Sin embargo, el cotilleo como medio de control social, deja de ser eficaz en los extremos de la estructura social, por ejemplo, una prostituta, pues ya ha sido excluida de la sociedad y pertenece a una subcultura, tampoco interesa hacerlo de un terrateniente, pues posee inmunidad social respecto de sus actividades. En cambio, sí que resulta eficaz el cotilleo sobre aquellas personas que quedan entre ambos polos, todos aquellos habitantes del pueblo a los que sí que les importa que dicen de ellos los demás y que no desean ser señalados o excluidos. (Garrido.V, Stangeland. P, Redondo.S, 1998)
Respecto al control formal, resulta que el tiempo de respuesta entre la llamada a los agentes del orden y la actuación de los mismos, no es tan importante. El análisis del tiempo de respuesta ante las llamadas, la cercanía de un coche patrulla y la velocidad del vehículo son vitales para la eficacia policial pero el factor más importante es el  tiempo que tardan los ciudadanos en realizar la llamada.
El estudio científico de la investigación criminal (Petersilia, 1987; Osterburg y Ward, 1992) indica que la gran mayoría de los delincuentes identificados, lo fueron a través de los policías de patrulla que llegaron al lugar. La investigación posterior sirve para analizar las pruebas y documentar una hipótesis sobre los hechos, pero aclara muy pocos delitos que no estaban ya medio resuelto cuando llegó la policía. La colaboración ciudadana y la correcta actuación de los policías de seguridad ciudadana es esencial, no solamente para prevenir los delitos, sino también para identificar y detener a los autores. (Garrido.V, Stangeland. P, Redondo.S, 1998:74).
La policía interviene en unas pocas situaciones, mientras que el resto se resuelve de una forma u otra sin que se abra un procedimiento judicial.
En definitiva, la prevención es, en general, más eficaz que la represión, y el control informal más que el formal. Asimismo, tanto el control formal como el informal juegan un papel transcendental en la formación de la personalidad de los individuos.
Los ataques de los “policías de balcón”, por tanto, son necesarios para que se respeten las nuevas normativas. Asimismo, se generan nuevos etiquetajes, pues aquel/aquella que se salte las leyes del estado de emergencia se convierte en delincuente. Al mismo tiempo, se menguan valores y derechos que teníamos interiorizados previamente como es el derecho a la libre circulación y de reunión, que se han visto derogados, lo que produce un desajuste, algunas veces, entre las normas anteriores y las nuevas (concepto de anomia). Así, se puede concluir que el miedo, la incertidumbre y la ira son emociones explicativas (variables independientes) de estos sucesos[13], provenientes del contexto que se está viviendo y de las tensiones que se crean.





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4.    OBJETIVO DEL PROYECTO
El objetivo del presente estudio es analizar las causas que favorecen la aparición de los efectos negativos del control informal en el contexto del confinamiento en España por el covid-19, con el fin de analizarlos y corregirlos, para evitar situaciones similares en el futuro a partir de la creación de proyectos o medidas.
4.1.            Hipótesis de partida.
Respecto al objetivo de estudio central, éste puede ser formulado de la siguiente manera: ¿Qué causas han provocado los aspectos negativos del control social informal durante el confinamiento por COVID-19 en España desde el 14 de Marzo al 26 de abril del 2020? O lo que es lo mismo  ¿Por qué se han producido ataques desmedidos, por parte de vecinos, contra miembros de su comunidad que han salido del confinamiento por razones justificadas por la ley?
A partir de la información recogida en el Marco teórico podemos suponer que estos ataques son parte del control informal necesario para que se respeten las nuevas normativas que, como un fenómeno interesante y peculiar, sirven para la protección de toda la población (paradigma del consenso), lo que implica un bien común y una cultura de la solidaridad o pensamiento colectivista. Así mismo, se generan nuevos etiquetajes, pues aquel/aquella que se salte las leyes del estado de emergencia se convierte en delincuente con “delito grave” al poner en peligro la salud pública. Al mismo tiempo, se menguan valores y derechos que teníamos interiorizados previamente como es el derecho a la libre circulación y de reunión, que se han visto derogados, lo que produce un desajuste, algunas veces, entre las normas anteriores y las nuevas (concepto de anomia).  Junto a estos cambios, cabe destacar que hay ciertos colectivos, concretamente aquellos en situación de pobreza en cuanto a recursos económicos y materiales que viven en espacios pequeños (hogares de 50 metros cuadrados) en los que se agrupan familias numerosas, con lo que las tensiones provocan la salida al exterior fuera de lo que indican las normas.
Por tanto, la hipótesis es que, estas mismas tensiones de incertidumbre por no saber cuándo va a terminar la crisis sanitaria, de rabia por la pérdida de libertades y de miedo por el posible contagio, favorecen que  el control social informal, necesario para el orden social, aumente su dureza de manera sobrepasada justamente hacia los colectivos más vulnerables, es decir, aquellos cuyas tensiones rompen con su propio auto-control y les empuja a delinquir o que necesariamente y abalados por la ley (dada su situación), salen de sus hogares.
4.2.            Objetivos concretos
a)   Conocer dónde ocurren con mayor frecuencia estos ataques desmedidos de los “policías de balcón”.
Los ataques suceden sobre todo en las redes sociales como Facebook o WatsApp[14] por las que se suelen compartir fotos adjuntando criticas, concretamente en los grupos. Así como en las horas punta de vuelta del trabajo de sanitarios u otros profesionales, contando también con  horas aisladas. En barrios humildes más que en barrios pobres o ricos.

b)   Identificar las características educativas, económicas y sociales de los “policía de balcón” con tal de elaborar un perfil.
Adulto de mediana edad, con estudios básicos o sin ellos, en una situación económica dificultosa o que tiende a dificultarse, con una buena integración social.

c)   Identificar las emociones que siente el “policía de balcón” que le llevan a generar tales respuestas.
La ira generada por la ausencia de libertades y la ansiedad producto de la incertidumbre, junto con las ganas de volver a la normalidad son vertidas sobre estos sectores de población[15] que bien legalmente o por presiones personales y contextuales, abandonan el hogar. Estos individuos categorizados como “delincuentes” son culpabilizados por la situación de no avance o incluso de retroceso de la evolución de la epidemia. Asimismo, el miedo por el posible contagio favorece actitudes negativas frente a trabajadores sanitarios o cajeras de supermercado que reciben ataques para que abandonen las zonas comunes.

d)   Identificar el perfil de los grupos amenazados por sus vecinos en cuanto a profesión, horario, personas dependientes a su cargo, sexo, edad, situación económica y social.
La hipótesis que responde a este perfil es el de profesión esencial, tanto sanitarios como cajeras de supermercado, por estar más expuestas al contagio, lo que aumentaría el miedo de sus vecinos. También entrarían en el grupo los progenitores de niños/as con autismo, asperger u otra diversidad funcional, así como núcleos poblacionales que por su situación en el hogar (tensiones) se saltan el aislamiento.








5.    METODOLOGÍA
Las causas por las cuales se han producido ataques desmedidos, por parte de vecinos, contra miembros de su comunidad que han salido del confinamiento por razones justificadas por la ley, es una actitud, un comportamiento social que tiene una serie de variables independientes como los sentimientos de ira, tensión, inseguridad y miedo por parte de los agresores y tensiones anímicas por parte de quienes son agredidos. A estas variables independientes relacionadas con los sentimientos y emociones hay que añadir otras de índole económico, social y cultural, que pueden motivar a que se realice un mal análisis de la situación, una falta de interiorización que conlleve a culpabilizar a los demás de la situación que se está viviendo.
Para analizar todas estas variables y dado que la situación actual no favorece que se puedan llevar a cabo  de forma inmediata técnicas cualitativas, se llevará a cabo un cuestionario que, siendo cuantitativo, analizará dichas variables.

Para conseguir abarcar los sujetos de interés, se colaborará con el Ministerio del Interior para que introduzca en su página web de denuncias anónimas, junto a las paginas regionales y locales, dos cuestionarios diferenciados: uno para los denunciantes de actitudes agresivas por parte de vecinos (victimas) con tal de analizar las variables mencionadas; y por otra parte un cuestionario para analizar las variables independientes si el denunciante pretende poner a la policía al tanto de que ciertos vecinos se han saltado la cuarentena. Estos cuestionarios se presentaran como un estudio sociológico, y pueden ser favorecidos con aplicaciones, como puede hacerse al modificar levente la aplicación de “AlertCops”[16].

Por otra parte, el mismo Ministerio del Interior, en sus datos sobre denuncias, quedan registradas aquellas realizadas por motivos del confinamiento, lo que serviría para analizar qué zonas del Estado han tenido más llamadas para poder realizar, posteriormente, un estudio social del contexto de algunas de las zonas (las más caracterizadas por el aumento de denuncias de ambos tipos), incorporando entrevistas en profundidad en éstos barrios para analizar con detalle el perfil y la situación que se vive en ellos de manera que pueda ser extrapolable al resto de zonas símiles.

Finalmente, se realizaría un grupo de debate con expertos en psicología y sociología, con tal de observar qué medidas tomar para poder evitar que se produzcan situaciones similares en el futuro.

Se trata de un proyecto ambicioso, que como se ha dicho anteriormente, requiere de tiempo y muchos recursos, pues es una situación nueva para la historia de la humanidad que ha de ser analizada. Además, estos problemas del control informal son la punta del iceberg que muestra una incertidumbre producto de la novedad, por lo que, si se da el caso de posibles nuevos estados de alarma, será necesario, por ejemplo, favorecer viviendas adaptadas al porcentaje de personas que viven en ellas, como se ha hecho en otros países del norte de Europa (un ejemplo de ello es Viena[17])










6.    ANÁLISIS Y SUS TÉCNICAS
-      Cuestionario probabilístico para conocer el perfil de victimas del control informal y el de “policías de balcón” en relación a nivel de estudios, edad, profesión, situación personal en el hogar o por presiones (fallecimiento de un miembro de la familia, cuidado de una persona dependiente, etc)  emociones experimentadas (miedo, ira, frustración inseguridad) justificadas, situación económica y social de la persona y motivo que le ha llevado a denunciar.
El universo que se va a analizar es aquella parte de población que denuncia tanto por agresiones de vecinos como aquella que denuncia a otros miembros de la comunidad por saltarse el aislamiento. La muestra, por tanto, dependerá del número de  este tipo de denunciantes que decidan realizar el cuestionario online de manera anónima. El muestreo será estratificado, ya que es de interés analizar la Comunidad Autónoma y el tamaño del hábitat en el que se sitúa el denunciante, sobre todo en relación al tamaño poblacional, en una distinción clara entre lo urbano y lo rural.
Las preguntas del cuestionario abarcaran dichos temas de manera precodificada (menos en justificaciones), cerrada y sencilla de comprender y responder.
A partir de los datos recogidos en lo que dure el estado de alarma, se procederá a realizar la inspección o supervisión sistemática, pasando finalmente por la codificación.
El análisis de los datos de forma multivariable de Cluster, factorial y de correspondencia, que  estará relacionado con las hipótesis, y se ordenara en variables independientes (explican la acción tomada) y variables dependientes (se trata de la acción tomada). Asimismo se analizarán los porcentajes en relación con la muestra.
De esta manera se consigue analizar, reordenar, jerarquizar, clasificar y explicar los datos, con tal de extrapolarlos al universo estudiado, permitiendo observar los perfiles de victimas del control social informal excesivo y de los sujetos que lo llevan a cabo. Además, permite conocer que zonas del Estado han presentado mayor número de denuncias de ambos tipos.
-      Minería de datos para conocer enlaces en los datos recogidos por el cuestionario. Pues nos permite identificar acciones preventivas y conocer el perfil de ambos tipos de denunciantes

-      Entrevistas en profundidad. A partir de los datos obtenidos, se realizarían varias entrevistas en profundidad en las zonas del estado con mayor cantidad de denuncias por control social informal o por amenazas de vecinos. En estas entrevistas se seleccionaría de cada lugar marcado, aquellas personas con el perfil más cercano a “amenazado” y a “amenazador o policía de balcón” con tal de descubrir matices, razones e interpretaciones que no ha recogido el cuestionario, accediendo así, al conjunto de motivaciones, a actitudes, creencias, comportamientos, opiniones latentes etc.
A partir de un número amplio de entrevistas en profundidad se puede llegar a analizar mejor las motivaciones o los factores (causas) que llevan a que ciertos vecinos se comporten de  una manera excesiva en cuanto al castigo sobre aquellos que ellos interpretan que se han saltado las nuevas normas.

-      Reunión de grupo con expertos en psicología, economía, política y sociología. Se pretenden realizar varias reuniones en las que se expongas las conclusiones de los datos recogidos en cuanto a las causas que han provocado un estallido del control social informal de manera negativa con tal de proponer medidas para que no vuelva a suceder, observando los errores cometidos durante la novedosa situación de emergencia sanitaria, así como los aciertos. 


7.    CONCLUSIONES
En la sociedad actual, si se comparan las ciudades pequeñas con las grandes urbes, observaríamos que en las primeras el control informal funciona de manera más eficaz. Esto es producto de que, en las  comunidades pequeñas las personas son una entidad única (se conocen) incluso puede que  reinen más los apodos que los nombres. A diferencia de esto, en las sociedades modernas la situación se dilata, de esta manera, cometer algún pequeño delito no preocupa en exceso a muchos individuos ya que no tiene por qué repercutir en otros ámbitos de su vida debido al anonimato social.
El control informal también está ligado a unos ciertos valores, entre ellos serian destacables los de solidaridad y colaboración entre vecinos, generosidad y ayuda a personas con problemas. Por eso, en las ciudades grandes, con la llegada de la inmigración y las emigraciones, una reacción típica es cerrarse y despreocuparse de la vida social urbana. La única lealtad social que sobrevive al desplazamiento de la solidaridad con la propia familia. Además, lo típico es que no existan estos conflictos cerrados, hay más movilidad, los sujetos cambian de cirulos sociales, de lugar de residencia, desaparece el control informal ejercido a través del cotilleo, ya  que no existe tanta información sobre los otros. Si parece que entra en juego un control más abstracto, lejano y formal, que resulta menos eficaz porque no está basado en unos niveles tan altos de información sobre los otros como los existentes en las sociedades pequeñas.
El anonimato y la gran ciudades han roto aquellos lazos de control informal, así, se puede observar que ahora los compromisos de los individuos son mas sectoriales y no lo son con la comunidad como un todo. Ello hace que nuestro comportamiento en uno de estos sectores de vinculación no influya necesariamente sobre nuestro desempeño en otros ámbitos distintos. Asimismo, la participación social también ha cambiado y ha disminuido la implicación en actividades que se desarrollan en el lugar de residencia, ampliando el círculo pro donde nos movemos.
No obstante, la situación actual  por el COVID-19 ha roto el anonimato y ha vuelto a dar fuerza al control social informal, aplicándose en las propias comunidades de vecinos hasta abrirse al barrio. Al mismo tiempo, ha cambiado el sectarismo del compromiso individual devolviéndolo al colectivo, es decir, se ha producido un retorno a las comunidades pequeñas dentro de las modernas sociedades y en un mundo globalizado.
Esta nueva situación de anomia y descontrol ha golpeado a los hogares más vulnerables, que se han visto cargados de tensiones, buscando como llegar a final de mes y deseando la vuelta a una normalidad que no llega. En esta situación, muchos de ellos, al ver a sus vecinos realizar maniobras categorizadas como “extrañas” fuera de la nueva normativa (delinquir) que pueden poner en riesgo la salud y la vuelta a esa normalidad tan deseada, despliegan el control informal y el ataque, lleno de frustración y de ira, hacia quienes son vistos como delincuentes, egoístas o insensatos.
A pesar de que faltan por confirmar las hipótesis sostenidas, cabe decir que habría que realizar un replanteamiento de la vivienda en España pues muchos de estos hogares no tienen la calidad y el espacio suficiente para albergar a familias numerosas durante largas temporadas de aislamiento, lo que produce tensiones que podrían solucionarse. También se ha observado una necesidad de información y de destrucción de bulos que recorren la red, seria pues  conveniente desarrollar páginas online con información sencilla, fácil de comprender y de navegar sobre ella con tal informar de manera progresiva y positiva sobre esta situación u otras similares que puedan surgir. También podría plantearse omitir el fomento del control informal durante situaciones como las actuales, pues dan fuerza a que se produzcan situaciones injustas.
 La presente investigación tiene una intención más explicativa que transformativa, pero de ella se puede extraer una crítica social y posibles medidas que alivien los roces en situaciones similares.


8.    BIBLIOGRAFÍA
-      ARIAS BORQUE, J. (16 de abril del 2020). La "guía orientativa" del Ministerio del Interior para las multas por saltarse el confinamiento: de 601 euros a 10.400.LibertadDigital. Tabla1. Recuperado de: https://www.libertaddigital.com/espana/2020-04-16/estado-de-alarma-coronavirus-guia-ministerio-interior-saltarse-confinamiento-delegaciones-gobierno-1276656016/

-      Barcelona registra 1.865 denuncias vecinales en un solo día por el estado de alerta (18 de marzo del 2020). LaSexta. Recuperado de: https://www.lasexta.com/noticias/nacional/barcelona-registra-1865-denuncias-vecinales-solo-dia-estado-alerta_202003185e7282b17bb43200010e9330.html

-      BORDAS MARTINEZ, J. Máster en Problemas Sociales: La investigación en el análisis de los Problemas Sociales. Ed. UNED.

-      BORRÓN.C (7 de abril del 2020). ¿Qué es Altercops, cómo funciona y cómo se va a poder denunciar a quien se salte el confinamiento por coronavirus? .20 minutos. Recuperado de: https://www.20minutos.es/noticia/4219012/0/alertcops-que-es-como-funciona-como-denunciar-quien-no-siga-la-cuarentena-coronavirus/

-      CAMPAÑA DEL GOBIERNO, La Vanguardia (17 de Marzo del 2020). Este virus lo paramos unidos. [vídeo]. Recuperado de: https://www.lavanguardia.com/vida/20200317/474230733206/emocionante-anuncio-gobierno-espana-frenar-coronavirus-confinamiento-covid-19-video-seo-lv.html?jwsource=cl

-      DURÁN.F.L (6 de abril del 2020). La verdad detrás del distrito con más multas de Madrid: hacinamiento y zonas con “vida de calle” en puente de Vallecas. El mundo. Recuperado de: https://www.elmundo.es/madrid/2020/04/06/5e89ea7bfc6c831e1c8b4609.html

-      EITB-EUSKAL IRRATI TELEBISTA (ES). (30 de marzo del 2020). La vigilancia desde el balcón. [vídeo]. Recuperado de: https://www.eitb.eus/es/television/programas/en-jake/videos/detalle/7133994/video-coronavirus-covid19-psicologa-actitud-policias-balcon/

-      GARRIDO.V, STANGELAND.P, REDONDO.S (1998). Principios de criminología. Ed. Tirant lo Blanch, Valencia.

-      GONZALEZ RODRIGUEZ.M. (2010), El control social desde la criminología. Ed. Feijóo, Cuba.

 

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-      MAHÍA, A. (10 de abril del 2020). Cuando al vecino se le tiene más miedo que al covid-19: crecen las denuncias de gente que sufre amenazas y la ira por parte de residentes del mismo edificio. La Voz de Galicia. Recuperado de: https://www.lavozdegalicia.es/noticia/coruna/2020/04/10/vecino-miedo-covid-19/00031586517128137248535.htm

-      MÍGUEZ, R. (31 de marzo del 2020). La policía del visillo contra el coronavirus.  INFORMACIÓN. Recuperado de: https://www.diarioinformacion.com/vega-baja/2020/04/01/policia-visillo-covid/2251371.html

 

-      REAL ACADEMIA ESPAÑOLA [RAE] (2019) Delito. rae.es. Recuperado de https://dle.rae.es/delito?m=form

 

-      ORTIZ HERAS, M. (2005) Iglesia y control social. De controladora a controlada. Ed. Ediciones de la Universidad de Castilla-La Mancha, España.



[2] Se pueden observar las distintas normativas, en decretos y órdenes que ha lanzado el Gobierno de España con tal de frenar el avance de la Pandemia, muchas de ellas en forma de multas. 
[3] Manuel Hortiz Heras, en su estudio “IGLESIA Y CONTROL SOCIAL.  De controladora a controlada” nos muestra el miedo y los dos tipos de control (informal y formal) para establecer un nuevo orden político.
[4] Se trata de un concepto muy relacionado y acorde con la nueva realidad jurídica  o legal que ha generado el COVID-19 en cuanto a seguridad ciudadana
[5] Se hablaría de los castigos legales a través de multas.
[6] Buscado a través de la Real Academia Española (RAE) en la actualización del 2019 de forma digital. Recuperado de: https://dle.rae.es/delito?m=form
[7] Recordamos en este punto las casas de 50metros cuadrados de Vallecas, lugar en el que más denuncias de vecinos se han registrado con motivo de “saltarse el aislamiento”
[8] Es el paradigma base a partir del cual trabajar los factores que propician las situaciones conflictivas de “los policías de balcón” con tal de o bien erradicar o bien atenuar la fuerza de dichos factores motivadores. 
[9] Multas en este caso.
[10] Muy utilizada por los medios de comunicación, al explicar de manera reiterativa las normas a cumplir y dar ánimos, como por La vanguardia (2020). Este virus lo paramos unidos. [video]. Recuperado de: https://www.lavanguardia.com/vida/20200317/474230733206/emocionante-anuncio-gobierno-espana-frenar-coronavirus-confinamiento-covid-19-video-seo-lv.html?jwsource=cl
 
[11] En España, Rafael Salillas, Concepción Arenal y Constancia Bernaldo de Quiros concebían al delincuente como producto de su medio
[12]  El ejemplo ha sido obtenido del libro “Principios de criminología”, el cual se encuentra referenciado en la bibliografía. 
[13] Ciara Molina (psicóloga emocional) analiza la situación de confinamiento que está sacando lo peor de muchos ciudadanos que actúan como justicieros desde sus ventanas con aquellos que salen a la calle. Categoriza dicho efecto como un proceso similar al duelo. 
[14] “Los agentes reciben cientos de denuncias en redes sociales y por teléfono por incumplir sus vecinos el estado de alarma” como noticia de un periódico digital de Alicante. MÍGUEZ, R. (31 de marzo del 2020). La policía del visillo contra el coronavirus.  INFORMACIÓN. Recuperado de: https://www.diarioinformacion.com/vega-baja/2020/04/01/policia-visillo-covid/2251371.html
[15] “Crecen las denuncias de gente que sufre amenazas y la ira por parte de residentes del mismo edificio” titular del periódico “La voz de Galicia” cuando habla de casos ocurridos allí y que son ejemplo de esta hipótesis.

[16]  Se trata de una aplicación lanzada por el Ministerio del Interior  que permite contactar rápidamente con las autoridades pertinentes para denunciar cualquier delito. 
[17] https://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2017-12-13/viena-pisos-baratos_1492102/ un indicio a partir de una noticia que puede dar lugar a aun análisis sociológico sobre la vivienda y la calidad de vida.





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